3.3 Medición del empleo provincial: características de las fuentes disponibles

Esta sección describe las fuentes disponibles para medir el empleo en ramas turísticas, teniendo en cuenta que cada una permite cubrir aspectos diferentes en cuanto a cobertura geográfica, categoría ocupacional -asalariado o independientes de distinto tipo-, calidad del empleo -grado de formalidad de los trabajadores-, unidad de análisis -puestos de trabajo o trabajadores-, entre otros.

3.3.1 Censo Nacional de Población Hogares y Vivienda (CNPHV)

El CNPHV es llevado a cabo por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) cada diez años (aproximadamente).

En su condición de operativo de carácter masivo, resulta un instrumento adecuado para la captación de la actividad económica en situaciones económico-sociales de mayor estabilidad y en las que predominan relaciones laborales formales, regulares y estables (por la complejidad que implica la medición de la situación ocupacional de la población en situaciones de irregularidad).

Si bien una de las ventajas del CNPHV es su amplia cobertura, una limitación es que transcurridos varios años luego de su realización los datos de empleo y desempleo se encuentran desactualizados.

Como se mencionó arriba, la última información disponible corresponde al CNPHV 2010, con información a nivel provincial de ocupación por rama agrupada y carácter de la ocupación. Asimismo el CNPHV 2020 fue postergado con motivo de la emergencia sanitaria producto del COVID-19.

Un aspecto no menor es que el CNPHV considera a las personas, ocupadas o no, por la ubicación de su vivienda y las clasifica de acuerdo a su ocupación principal (independientemente de los puestos de trabajo que ocupe).

Por lo tanto, si se quisiera conocer la cantidad de puestos de trabajo, esta fuente no permite realizar tal estimación.

Por último, el CNPHV da cuenta de todas las personas ocupadas, independientemente de la categoría ocupacional (asalariado o empleado, cuentapropista, patrón), de la formalidad de la ocupación (a partir de la realización de aportes, sin distinguir si corresponden a descuentos o aportes realizados por la persona) y del ámbito (estatal o privado), así como de las ramas de actividad a las que corresponde el establecimiento en que trabaja la persona ocupada.

Por último, retomando un punto mencionado más arriba, es preciso señalar que si bien el carácter censal de los datos provenientes de esta fuente pueden hacer suponer que la calidad de los mismos es superior a los datos provenientes de encuestas por muestreo, esto no necesariamente es así.

Al ser un censo un operativo simultáneo y masivo, cientos de miles de personas participan como censistas y, por lo tanto, su capacitación resulta incomparable con la que reciben unos pocos cientos de personas, profesionales en la materia, que de modo continuo relevan información en hogares; particularmente, la medición del mercado de trabajo implica una importante complejidad conceptual.

Así, por ejemplo, el CNPHV del 2001 sobreestimó cerca de un 50% la desocupación en los grandes aglomerados urbanos (frente a la tasa que surgía en ese periodo de la EPH), por clasificar como desocupados a personas que desde las definiciones que regulan la producción de estadísticas de mercado de trabajo a nivel internacional debían ser señaladas como ocupados (personas que trabajaban pocas horas, que se dedicaban a hacer “changas” sin horario ni carga de trabajo fija, etc.).

3.3.2 Censo nacional económico (CNE)

El CNE provee información básica para una descripción detallada de la estructura productiva del país, tanto a nivel nacional, como a nivel provincial y de áreas menores.

Con relación al empleo, el mismo está medido por los puestos de trabajo ocupados por asalariados y no asalariados.

Esto significa que contempla que una misma persona puede tener más de una ocupación, a diferencia del CNPHV, que mide solo personas ocupadas. Sin embargo, no permite conocer cuántas personas ocupan esos puestos de trabajo, puesto que en una porción no desdeñable una persona ocupa dos, e incluso, más puestos.

Asimismo, en el concepto de puestos de trabajo no se incluye al personal de agencias de personal temporario y a las personas físicas contratadas en el local que cobran por factura y trabajan bajo la dirección de la empresa. Los pagos correspondientes, en estos últimos casos, forman parte del consumo intermedio, ya que constituye un servicio de terceros.

Tal como se mencionó anteriormente, debe recordarse que los Censos Económicos no incluyen información sobre el sector agropecuario que cuenta con un operativo especial y que en particular el CNE 2004 no contó con los datos relevados por el operativo censal correspondientes al Sector Construcción (Letra F del CLANAE 2004) y a la Rama de Actividad Transporte Automotor de Carga (Rama 60210 del CLANAE 2004).

3.3.3 Encuesta Permanente de Hogares (EPH)

La EPH es un operativo especialmente diseñado para medir la situación de la población en relación con el mercado de trabajo y describir con precisión las características de la fuerza de trabajo, en el cual trabajan regularmente encuestadores capacitados en los conceptos intrínsecos de un instrumento de medición específico.

Por ello, si bien como cualquier estudio por muestreo está sujeto a diferentes niveles de error estadístico, la calidad de la información recolectada garantiza la casi inexistencia de errores no estadísticos (habituales en los censos de población, por ejemplo, llevados a cabo por una vasta cantidad de censistas con una capacitación muy reducida).

La EPH es un programa nacional de producción sistemática (con ondas trimestrales) y permanente de indicadores sociales realizada por el INDEC y las direcciones de estadística provinciales, que permite conocer las características socioeconómicas y demográficas de la población en los principales centros urbanos del país.

Es una encuesta de propósitos múltiples que releva información sobre hogares y personas en torno a las siguientes temáticas: situación laboral, características demográficas básicas (edad, sexo, etcétera), características migratorias, habitacionales, educacionales e ingresos.

El alcance de la EPH comprende alrededor del 70% de la población urbana y poco más del 60% de la población nacional.

La unidad de registro es por persona ocupada, clasificada de acuerdo a su lugar de residencia.

La cobertura geográfica alcanza a 31 aglomerados urbanos del país.

Desde el año 2003 hasta el segundo trimestre de 2006 se relevaban 28 aglomerados urbanos; a partir del tercer trimestre de 2006, con la incorporación de San Nicolás – Villa Constitución, Viedma – Carmen de Patagones y Rawson – Trelew, se amplió la cobertura de la encuesta a 31 centros urbanos.

3.3.4 EPH Total Urbano

Este operativo es una ampliación de la cobertura territorial de la EPH. Permite contar con la misma información que en la EPH pero para el total de la población urbana del país, a través de la incorporación a la muestra de los hogares pertenecientes a localidades de 2.000 y más habitantes.

Se realiza en la onda correspondiente al tercer trimestre de la EPH y su cobertura alcanza al 90% de la población total del país.

La información obtenida puede ser desagregada para cada gran aglomerado urbano y para los restos urbanos provinciales (es decir, población urbana sin contar los residentes en el o los grandes aglomerados).

Se encuentra disponible para el período 2010-2014 como Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) y a partir de 2016 como EPH total urbano.

3.3.5 Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA)

La información básica a partir de la cual se captan los datos del SIPA proviene de las declaraciones juradas realizadas por las empresas.

Las empresas se clasifican por actividad económica según cómo se inscriban en la AFIP. Dicha inscripción se realiza una única vez por cada entidad contribuyente, asignando el CUIT (Código Único de Identificación Tributaria) de acuerdo a la actividad principal que declaran las mismas.

Por diferentes causas, tales como descripción incompleta o incorrecta de la actividad o cambios de la misma a lo largo del tiempo, empresas dedicadas a una misma tarea pueden quedar asignadas a clasificaciones diferentes.

Por esta razón, en su transformación a información estadística se han examinado algunos sectores recodificando la actividad original (estos ajustes son realizados para la información publicada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social -MTEySS-).

El SIPA es un sistema que contabiliza a las personas físicas mayores de 18 años de edad que desempeñan alguna actividad como asalariados y a los que sus empleadores les realizan los aportes previsionales; es decir, sólo alcanza a los puestos de trabajo asalariados del sector privado registrado (es decir, a los que las empresas les realizan los descuentos dirigidos a la seguridad social), dejando por fuera a los trabajadores no englobados en esta categoría (sean asalariados o independientes).

El MTEySS publica mensualmente la evolución de los trabajadores privados registrados a nivel nacional por rama de actividad de la ocupación principal (agrupamiento en 15 ramas), así como la evolución de los asalariados registrados por provincia sin desagregación sectorial.

El Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dentro del MTEySS, publica la información de asalariados registrados tanto a nivel nacional como provincial con una desagregación a 4 dígitos del CIIU rev. 3 con periodicidad trimestral (en algunos casos, como Servicio de transporte ferroviario, la desagregación es a 3 dígitos).

3.3.6 Síntesis comparativa de las fuentes

3.3.6.1 Comparación de las fuentes disponibles

En la figura 3.2 se aprecia una síntesis de las principales características de las fuentes de información descriptas a lo largo de la sección anterior, mientras que en la 3.3 se detallan las principales fortalezas y debilidades de cada una.

Resumen de las principales fuentes de información

Figura 3.2: Resumen de las principales fuentes de información

Fortalezas y debilidades de las principales fuentes

Figura 3.3: Fortalezas y debilidades de las principales fuentes

3.3.6.2 Categorías ocupacionales

Como ya se adelantó, la OIT categoriza un empleo según el tipo de contrato de trabajo explícito o implícito del titular con otras personas u organizaciones agrupadas en el CISE, donde se detallan las distintas modalidades vigentes.

El criterio básico utilizado para definir cada grupo de categoría o clasificación ocupacional es del tipo de riesgo económico, un elemento del cual depende exclusivamente la solidez del vínculo entre la persona y el empleo, y el tipo de autoridad que tiene el trabajador sobre el establecimiento.

Cabe señalar que habitualmente la categoría ocupacional refiere al tipo de relación (patrón, cuenta propia, empleado, etc.).

En este caso, en realidad, la categoría ocupacional refleja una tipología que contempla tres variables: la categoría ocupacional propiamente dicha; el ámbito al que corresponde el establecimiento (privado o estatal); y el nivel de formalidad, determinado por la presencia o no de descuentos o aportes previsionales.

Además de las diferencias de cobertura en el universo de ocupados, no todas las fuentes secundarias presentadas exhiben el mismo nivel de apertura de los datos por categoría ocupacional, como puede observarse en la figura 3.4.

El SIPA sólo da cuenta del universo de trabajadores asalariados del sector privado a los que se les realizan descuentos jubilatorios.

El CNE alcanza a todo el sector privado, pero no permite distinguir los niveles de formalidad entre trabajadores asalariados y no asalariados. Las encuestas a hogares y los censos dan cuenta de todos los ocupados, pero su forma de clasificarlos presenta algunas diferencias.

Categoría ocupacional según fuente de información

Figura 3.4: Categoría ocupacional según fuente de información

Si bien tienen un peso relativamente marginal, la EPH permite distinguir casos de asalariados sin descuento jubilatorio pero con aportes (esto es, una relación de dependencia encubierta), mientras que el CNPHV junta ambas categorías.

En cambio, las encuestas a hogares mencionadas no permiten conocer el nivel de formalidad de trabajadores independientes, mientras que esto sí es posible a partir del Censo, pues la indagación sobre aportes jubilatorios alcanza a todos los ocupados (en las encuestas, solo a los asalariados).

3.3.6.3 Tipos de informalidad

La apertura de la información por categoría ocupacional permite arribar a un aspecto central de la medición del empleo: la informalidad laboral, indicador que permite aproximarse a la calidad del empleo.

Por ello, para complejizar y enriquecer el análisis se han establecido tres tipos de informalidad, en función de la mirada focalizada en distintos segmentos del mercado de trabajo:

  • Informalidad Total (IT): Refleja el peso agregado de los cuentapropistas informales y los asalariados del sector privado y estatal sin aportes ni descuentos sobre el total de ocupados.

  • Informalidad en el Ámbito Privado (ISP): Considera el peso agregado de los cuentapropistas informales y los asalariados del sector privado sin aportes ni descuentos sobre el total de ocupados del sector privado (excluye a los asalariados del sector estatal).

  • Informalidad en el Ámbito Privado Asalariado (ISPA): Refleja la participación de los asalariados del sector privado sin aportes ni descuentos sobre el total de asalariados del sector privado (excluye a los asalariados del sector estatal y a los patrones y cuentapropistas -formales e informales-).